domingo, 20 de febrero de 2011

Era yo un chico delgado, pequeño, y con problemas. Pero lleno de tiempo para
gastar la vida. Mi primera pelota de fútbol, de cuerpo marrón, número cinco, me
la gané juntando cuatrocientas tapitas de gaseosas "SISSI", y fué mi abuelito Juan
quién lo hizo buscar a Alfredo Rey, para que vaya sobre lomo de caballo, en una
lluviosa mañana. Esa tarde, jugué el primer partido de futbol de mi vida, en el
barro...y bajo la lluvia. Supongo que la gente reía de nuestra actitud. Una veintena
de chicos flacos, sucios de barro, metiendo piernas a más no poder. Algunos,
intentaban una finta, pero éramos tantos!Y era cosa sería. Era un partido entre
los de "la otra calle", y los de "La arribada"(Nosotros!) No recuerdo siquiera
haber tocado una sola vez el balón, pero sí que esa noche dormi abrazado a élla,
mí pelota número cinco.

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